viernes, 16 de octubre de 2020

EL AGUA Y LA HONRA

Si alguna vez viertes agua
Has de tener bien alguna en cuenta.

Que no recuperas toda.
Si decides recogerla.

Igual pasa con la honra.
Si te emperras, en perderla.
No te valdrán los faroles.
Ni que la busques a ciegas.

Todo aquello que se pierde.
Todo lo que no suceda.
Los anales de la Historia.
No lo plasmará en su agenda.

Porque la honra y el agua.
 Al cristal puro asemejan.
Y te devuelven la imagen.
Que tú devenir, refleja.

Lucía Serrano Pozo.
( Bruma )

sábado, 5 de septiembre de 2020

CERCA DE UN ARROYO


Cerca del arroyo de la fuente fría.
 Habita una rana que de amor suspira.
Un sapo orgulloso pasa cada día.
Sin una mirada, sin una sonrisa.

Croando altanero sin ningún atisbo.
Que la dé esperanza de ser elegida.
El galán eterno admira su porte.
 Busca su reflejo en las aguas limpias.
Y se jacta engreído de ser un Adonis.  
  
Sin la vana promesa que el doncel la dirija.
Pudorosa le muestra su faz escondida.
Y en silencio sufre de quereres la sed
y de los delirios que amenazan su vida.

Alocado el necio no mira su cara.
Ni degusta sus labios con sabor a miel
Ella compungida destila una lágrima.
  Y el mancebo se abrasa de amores, por él.

Lucía Serrano Pozo
( Bruma )

domingo, 23 de agosto de 2020

UN LUCERO EN MI VENTANA


Un blanco lucero, vino a mi ventana.
Cantaban los búhos, croaban las ranas.
Y tú no llegabas a besar mi cara.

Tocan a maitines campanas lejanas.
Y marcha mi estrella dolida hacia el alba.
El nocturno duerme, el batracio nada.

Y el amor dolido se tapa la cara.
No encuentra razones de no ser amada,
Dejará el  portón, sin echar la aldaba.

Por si un día vuelve a pensar en ella.
Sus tiernas caricias, y en sus  madrugadas.
Pasa largo tiempo, el amor no llama.

 El astro contrito su fulgor apaga.
Y con desespero atranca la puerta.
 Que dejaba abierta que jamás, cerraba.

Lucía Serrano Pozo
(Bruma)

sábado, 22 de agosto de 2020

AYER LE DIJE A LA LUNA


Ayer le dije a la luna.
Que ilumine tu sendero.
Que luces como ninguna.
Pestañas de terciopelo.

Ojos de gata, gatuna.
Azules color de Cielo.
Y una piel color moruna.
 Brillante y sedoso pelo.

Que se desliza en tu espalda.
Y es mecido por viento.
Tu cimbreante cintura.
Es cual junco en arroyuelo.

Que no tuerce el huracán.
Ni el calor de los esteros.
Sigue erguido en su ribera.
Por mucho, que sople el Céfiro.

No lo empuerca un simple barro.
Y al que se atreva lo arresto.
 Ha de lucir siempre claro.
O me irá, la vida en ello.

Lucia Serrano Pozo.
( Bruma )

MALAJE



 En esta playa te espero con la silla.
Por si recalas desafiando al olaje.
Roto el timón débil tu quilla.
Y  una maleta carente de equipaje.

Yo no he puesto todavía la sombrilla.
 Luce mi piel color de mestizaje.
Allí estaré hasta que explote la bombilla.
 Y se apague el colorido de mi traje.

Quiero seguir esperándote en la orilla.
No necesito de justicia ni arbitraje.
No quiero que me busques las cosquillas.

Ni que navegues con aires de malaje.
Que conservo aun tu retrato en la mesilla.
 Y me gravé  por tu espera, un tatuaje.

Lucia Serrano Pozo.
( Bruma )

lunes, 3 de agosto de 2020

AMOR Y ODIO

Cómo se podrá querer,
Y odiar a la misma vez.
A fe mía no lo sé.
Ni lo puedo imaginar.

Cinco minutos queriendo.
Que odiando, podrán ser diez.
  El encono va engordando.
 Y el amor va decreciendo.
Hasta verlo perecer.

Por qué será que el amor,
Lleva consigo esta carga.
Y la pena nos embarga.


Cuando muere la ilusión.
Solo cuentan los reproches.
Y la carga recae en uno.
Resultando que es de dos.

El odio más doloroso.
Se produce en el querer.
Que se vuelve rencoroso
Si se reparte, entre tres.

Lucía Serrano Pozo.
(Bruma)

viernes, 3 de julio de 2020

ESPERANDO TU VUELTA


Aun me tienes oteando en la ventana.
Esperando a que regreses de tu viaje.
Marchaste de la noche a la mañana.
Sin darme un simple abrazo, sin besarme.

No me diste  ni te di, el último beso.
 Ni me diste la razón porque marchaste.
Y aquí me tienes ya, casi sesenta años.
Soñando, que vendrías a rescatarme.

Que escalabas presuroso los peldaños.
Desgastados y enmohecidos por el tiempo.
Y a veces huelo por donde, sopla el viento.
Por si me trae tu aroma y su contraste.

Pero aquí sigo en el alfeizar apostada.
Con ardientes deseos de encontrarte.
Cada día lanzo al mar una llamada.
Por si alguien lo ve y quiere avisarte

Mas ha llegado al declive de mi vida.
Soñando con tu regreso, con tu vuelta.
Y hasta que no exhale el último suspiro.
Te esperaré apostada, tras mi puerta.

Lucía Serrano Pozo.
(Bruma)

sábado, 13 de junio de 2020

SIN AGUA MIS MACETAS


Más de sesenta días.
Sin agua mis macetas.
Han resistido altivas
Esperando mi vuelta.

Yo no estaba en mi casa.
Por la brutal pandemia.
Sin llaves mi vecina.
No pudo socorrerlas.

Mas… luego del aviso.
Se acercó a recogerlas.
Y allí estaban mis plantas.
Esperando mi vuelta.

Me llama jubilosa.
Me da la, buena nueva.
Solo pereció una.
Angustiada y reseca.

Ha seguido regándolas.
Ha llegado mi vuelta.
Y  aquí tengo a mis hijas.
Sonrientes e inhiestas.

Lucía Serrano Pozo
(Bruma)

EL TORO ZAHÍNO


Llegó cual toro zaíno.
Un desconocido fiero.
Aunque nos fue, presentado.
Como un fiel manso cordero

Dicen que tiene corona.
Pero es un demonio pleno.
Se parapeta en la sombra.
Nos hiere mas no le vemos

Embiste a nuestros mayores.
Con saña y con mala fe.
Mas la masa dirigente.
No quieren que se hable de él.

 Asesina a los abuelos.
Solos en su habitación.
Ya no enseñarán valores.
Que hablen de la transición.

 Ataca a la juventud.
Y ellos, con su botellón.
Los sanitarios exhaustos.
Los enfermos y el doctor

Se infectan todos unidos.
Carentes de protección.
Nos encierran en las casas.
Pues dicen que es lo mejor.

Mas ya llevamos tres meses.
Presos, en confinación.
No moriremos del virus.
Pero si de la aflicción.

Que han sido muchos los muertos.
Que el gobierno, silenció.

Lucia Serrano pozo
(Bruma)

jueves, 11 de junio de 2020

EL CORRECTOR MALDITO




Yo que nunca utilicé
El corrector “pa” escribir.
No le puedo rescindir.
Aunque reniegue de él.

 Exacerba mi estupor.
Y cuando miro el renglón.
No está la palabra exacta.
Me falta la interjección.

Y obediente a mí mandato.
Yo pensaba en mi grafito.
Si me salía un garabato.
Borraba hasta el infinito.

Ahora es todo una chapuza.
Si le das ok al texto.
 Te cambia peta por puta.
Y en lugar de pronto, presto.

Ya no se que más hacer.
Para enmendar esta afrenta.
Si compra un borrador.
Y un lapicero, en la imprenta.

Lucía Serrano Pozo.
(Bruma)

jueves, 9 de enero de 2020

SIN TI LA VIDA PERECE


Vuela, vuela pensamiento.
Que no se entere la luna.
Y que no lo sepa el viento.
Que tú tomas decisiones.
Cuando te llegue el momento.
Sin más consideraciones.

Que nadie piense por ti.
Que nadie te tuerza el gesto.
Tu porqué no es baladí.
En todo ponle tu acento.
Que no decidan por ti.
Ni cercenen tu talento.

Sin ti la vida perece. 
Con tu amanecer palpita.
Cuando tu pisas el Cosmos.
La bonanza se triplica.
 La humanidad, retoñece
Cuando tú, te multiplicas.

Lucía Serrano.
(Bruma)

miércoles, 13 de noviembre de 2019

UNA NOCHE DE TORMENTA



Una noche de tormenta.
Soñé que, tú me soñabas.
Que llamabas a mi puerta.
Por largo tiempo cerrada.

Llegabas con la amargura.
Reflejándose en tu cara.
Y en el fondo de tus ojos.
Una tristeza velada.

Yo te la abrí cantarina
Y haciendo como si nada.
Mi júbilo tembloroso.
Alborozado, te abraza.

Y riendo sibilina.
 Escuchando tus bravatas.
Estuve toda la noche.
Abrazando a mi almohada.

En el reloj de mi alcoba.
Se oyen las siete clavadas.
 Yo en brazos de mi almohadón.
   Siete espinas, incrustadas.
En mi incauto, corazón.

Lucía Serrano.

(Bruma)

martes, 6 de agosto de 2019

AQUELLA MAÑANA


Un Sol radiante se filtraba en la alameda
El arroyo fluía alegremente.
Endulzando en el reflejo tu mirada.

Y quisimos eternizar aquel instante.
En un árbol marcaste nuestros nombres.
Y a su lado grabaste un corazón.

Traspasado en el centro por un dardo.
De fuego nuestros cuerpos se impregnaron.
Y matamos el tiempo, jadeantes.

Mas allí quedó aquella mañana.
Nuestros nombres, que el Mundo los mirase.
No volvimos jamás a aquel lugar.

Ni a disfrutar del Sol y su contraste.
Ni a recordar que bajo el chopo.
Dulcemente, me dijiste soy tu amante.

Lucía Serrano Pozo

( Bruma)

jueves, 1 de agosto de 2019

NO RECORDARE MI NOMBRE

Temo que en muy pocos años.
Pueda perder la cabeza.
Que no recuerde mi nombre.
Y no sepa como hilar.
 Las palabras de un poema.

Que vuelva a ser una niña.
Con una mirada añeja.
Arrugada de nostalgias
Apegadas al pasado.
E ignorante de las nuevas.

Ya no habrá papel ni pluma.
Revoloteando en mi mesa.
 No esperaré que las Musas.
Sobrevuelen mi cabeza.

Ni emborronaré cuartillas.
De ideas rocambolescas.
Porque el campo del olvido.
Hará añicos mi floresta.

Llamaré quedo a mi madre.
Que apostada tras la puerta.
Me llevará de su mano.
A las campiñas celestes.
Con un exiguo equipaje.
Por una vereda, recta.
( Bruma )

domingo, 14 de julio de 2019

GARABATOS


Yo escribo pero no escribo.
Hago cuatro garabatos.
Que ni entiendo ni percibo.
Pero me salva el punzón.
De mi ordenador al punto.
Que me evita el sofocón.

De ver mi caligrafía.
Alborotada y horrenda.
Y de hermosura vacía.
Cuanta envidia, envidia sana.
De una misiva impecable.
Recta como una besana.

Escrita con tinta y pluma.
Cuanto añoro esos legajos.
Pero sin tacha ninguna.
Mirar que le pongo empeño.
Cuando ejecuto un escrito.
Y acabo frunciendo el ceño.

Que amontonando las letras.
Todos los renglones tuerzo.
Y va todo a hacer puñetas.
Pero cojo mi aparato.
Que me salva de esta afrenta.
Pues fácil me lo presenta.
Sin borrones, lo remato.

( Bruma ) 

jueves, 11 de julio de 2019

SE ME ACABÓ LA INVENTIVA



Ya no se de qué escribir.
Se me acabó la inventiva.
Algo me tiene cautiva.
Que me impide decidir.

Algo me tiene enredada.
Que me anula el intelecto.
Ya no me quedan arrestos.
“Pa” juntar una palabra.


Alguien que revolotea.
Como blanca gaviota.
Que con su fuerza me agota.
Y me exprime la “azotea”
Ya podéis imaginar.

Quien es esa personita.
que me alarga su manita.
Y se encarama a mi grupa.
Con ansias de cabalgar.

Mi cabeza solo piensa.
En mi pequeña Leoncita.
Ella, es la que me suscita.
las ganas de caminar.
Aun dejándome, rotita.

( Bruma )